Girl don't stop.

Shura nos platica sobre su nuevo disco, la música y cómo está rompiendo mucho más que el Internet con una nueva religión…

Foto por: Hollie Fernando

Recuerdo haber visto El Beso en una exposición de Rodin hace un par de años en un museo de la Ciudad de México, y un par de esculturas del autor en una exposición del Getty Center hace poco. Siempre me he preguntado cómo logran los escultores replicar y amplificar la naturaleza humana a través de los materiales fríos y duros que manipulan para modelar y plasmar sus pensamientos e inspiración. Parecería que hechizaron el material en el que se manifiesta una pizca de vida. Lo que jamás esperé fue encontrarme escribiendo sobre una artista que admiro y sobre esta misma escultura en el mismo texto. Pero de eso se trata la vida, de obtener lo inesperado a cuentagotas, como regalos envueltos en trozos de realidad que nos vuelcan para volver a cuestionarnos sobre lo que nos rodea y sobre nosotros mismos.

La música de Alexandra siempre se inclinó hacia una estética que llevaba a los personajes de sus relatos a vivir obstáculos, tensión y tragedias, adversidades que notamos desde la melodía, instrumentos y letra que se plasman en sus videos.

En el 2014 Shura lanzó su primer sencillo, "Touch", y con él un video que dejó marcada la linea que ha definido su música, el erotismo. En ese video vemos a varios personajes besándose frente a la cámara, desconocidos basándose. Cualquiera pensaría que un beso es casi un accesorio, un elemento de bajo valor dentro de las relaciones humanas, cuando en realidad es la muestra universal por excelencia de todas las manifestaciones de amor que hemos documentado en la historia, desde los salones griegos donde se debatían definiciones para cada tipo de relación y afección, hasta un vagón del metro en la CDMX a las 9 pm donde dos chicas se besan por primera vez sin que sus padres sepan siquiera que son gay. No es raro que sea así, lo cierto es que el afecto y sus manifestaciones han sido objeto de de satanización y castigo social y judicial por años. Por un breve momento de la historia, la música Disco logró romper barreras y estereotipos, y a pesar de su corto auge en los setentas, hoy es uno de los géneros más escuchados y universales en la música gracias a que lo queerness que reside en ella jamás se fue. Cuando le pregunté a Shura sobre esto ella me comentó que "La música Disco fue definitivamente una respuesta a lo que ocurría en el mundo en ese momento, era necesario. Me pregunto si la causa de que la música queer esté siendo cada vez más relevante ahora es consecuencia de que el mundo a nuestro alrededor se está destruyendo en tantas formas distintas". Y al igual que en la música, el sexo se está volviendo más normalizado en un plano social desde el cine porno hecho por y para mujeres hasta genios desarrolladores que están codeando el Internet para poder abrir un espacio ecuánime de diálogo y expresión.

Pero regresando a Rodin… La estética clásica del Sigo XIX, junto con la sociedad y sus instrumentos se adjudicaron el origen del famoso término "doble moral" (esa frase que resuena tanto entre las abuelas y las mamás). Y todo esto era gracias a la falta de educación sexual, ya ni hablar sobre higiene. En esta época de oscurantismo sexual, Augusto Rodin se volvió famoso tras realizar varias obras importantes, una de ellas se convirtió en una de las expresiones más fuertes del erotismo, ya saben cuál. La escultura es la impresión, en los ojos de Rodin, del primer beso que se dan Francesca y Paolo, dos personajes salidos de El Infierno de Dante, quienes cometieron adulterio y fueron condenados a sufrir eternamente; pobres. Era un escándalo hablar de un libro como éste y más de una escultura que claramente invita a nuestro cerebro a pensar en "obscenidades"; lo cual hace a Rodin un punk de sus tiempos.

Y bueno, para alguien gay en este momento de la vida, lo más lógico era llegar a esa maraña de idioteces y darle un giro a la máxima expresión erótica heterosexual de una cultura retorcida y proclamar el amor del mismo sexo como algo natural. "Quería tomar un ejemplo clásico de amor heterosexual y transformarlo. La escultura, incluso sin saber cómo se llama o de dónde viene, es uno de los ejemplos más grande de amor erótico y es algo que todos reconocen, por eso quise recrearlo como portada del disco. Además, hacerlo en fotografía iba a ser más fácil que recrear una escultura (*risas*)."

Como todos sabemos, la religión (hablando de las que se centran en la Biblia) siempre ha tenido algo qué decir sobre la sexualidad, el sexo, y sobre todo las mujeres. Parece que todos los señores que escribieron ese libro encontraron la llave a la vida plena y decidieron enterrarla abajo de mentiras y blasfemias que volvieron a millones de personas alrededor del mundo infelices y culpables por inventos suyos, para hacerlos débiles y miserables, fáciles de moldear. Como muchos niños en su momento, Alexandra se cuestionó desde chica estos estereotipos y argumentos: "Cuando era chica me causó mucha impresión la idea de que en el cristianismo el ejemplo de la mujer perfecta era una madre virgen, porque esto es físicamente imposible. Desde que esta imagen se creó, todas las mujeres estamos condenadas a no ser perfectas y a estar jodidas por eso. Es algo que me ha fascinado desde chica."

Michel Foucault ha sido uno de los teóricos que más ha escarbado en la forma en que entendemos, vivimos y transmitimos la sexualidad. En los volúmenes de Historia de la Sexualidad, deja claro lo que Shura me comenta sobre la religión y las mujeres: "La religión jamás ha sido amable con las mujeres o alguien que tenga sexo fuera de la necesidad de procrear, menos para alguien gay. Estas son cuestiones con las que quería jugar. La sexualidad femenina sigue siendo culturalmente incómoda." Y claramente es algo que en el 2019 no podemos superar, ya que sexualidad humana necesita de mucha más de nosotros para curarse, para florecer. Las mujeres sobre todo necesitamos estar para la otra, siempre, incondicionalmente. Nuestra sexualidad es nuestro asunto, necesitamos entendernos y querernos como somos, infinitas.

Con todo esto en mente no puedo cuestionar porqué artistas como Shura son tan importantes en este momento, y la gran aportación que es su empuje para cambiar y para reafirmar que el amor es bueno, real, normal y libre siendo quien quieras ser. Hablando sobre su video para "Religion" y lo que buscaba dejar como una declaración sobre todo esto, acabamos hablando de la directora, Chloé Wallace, quien en palabras de Shura, "toma tu idea y la hace tres veces mejor". El video, que es definitivamente una afrenta a la imagen de la mujer en el cristianismo, muestra a Shura como el Papa de una nueva religión que acepta a la mujer entera y la empodera. " Tenía esta idea para "Religion" mientras escribía la canción y no pensé en nadie más para el video que Chloé. Cuando le describí la idea le fascinó. Amo como trabaja su mente y que siempre busca trabajar muy de cerca con el artista en cuestión, lo cual lo hace todo muy emocionante."

Lo erótico y lo real se siente en cada canción de forevher, demostrando una evolución emocional y artística, y ciertamente muy linda, de Alexandra. El disco lo escribió en el proceso de enamorarse de la afortunada chica que es actualmente su novia. Aunque "BRKLNLDN" salió antes que Religion, la segunda se lleva la bandera del disco porque en sus palabras: "Quería estar al frente, a cargo de una nueva religión que motive a las mujeres, el amor, el sexo y el sexo entre mujeres, por lo que se me hizo la canción perfecta para liderear el disco. Era la forma perfecta para introducir un nuevo mundo y una nueva era. Una nueva yo también, más madura."


Puedo sonar cursi aquí, pero nadie que yo sepa ha logrado algo tan on point de una forma tan delicada y tan agresiva simultáneamente. Así que cuando hablemos de erotismo y su estética, podríamos tomar ahora a forevher como un nuevo clásico. Shura me comenta, "era muy importante hacer este disco groovy, sensual y sedoso", no tengo mejor forma de describirlo. No puedo no sentirme enamorada de una postura tan bella para reclamar un nuevo lugar en la música, la sexualidad y las mujeres en un mundo que ojalá podamos salvar.