Durante esta edición de Lollpalooza quedó muy bien asentado el poder femenino, frente a más de 120 mil espectadores diarios, las mujeres dieron muestra de porqué la musica de hoy en día es reino de ELLAS.

La galardonada estrella de country Kacey Musgraves demostró porqué tanto buzz acerca de su música. La oriunda de Texas no es la típica cantante vaquera promedio, es mucho más que eso. Entre melodías románticas, acordes de guitarra acústica y una dulce voz, logró conectar con el público como pocos artistas. Sus letras son profundas y poderosas al mismo tiempo, pero su manera de interpretarlas les da un toque nostálgico, casi vintage, que nos remonta a días tranquilos y momentos mágicos. Tocó canciones de su multi-premiado disco Golden Hour, el cual lanzó en marzo y le mereció cuatro premios Grammys: Album del Año, Mejor Album Country, Mejor Country Solo Performance por "Butterflies" y Mejor Canción Country por "Space Cowboy", dos de las más coreadas de la tarde.

Habló sobre su mamá y pidió a la audiencia que le desearan un feliz cumpleaños, pidió al presidente más control sobre la venta de armas y dejar los mensajes de odio atrás, sustituirlos por mensajes de unión y hermandad. También pidió al público ser más consiente sobre sus decisiones y que salieran a votar en las próximas elecciones. Bastante fuerte ¿No? Además el público cantó todas y cada una de sus canciones como si no hubiera mañana. El momento en que dedicó una canción a su esposo fue el climax de su actuación.

Si no has escuchado aún a Kacey, aquí te dejamos una de nuestras canciones favoritas para que le des una oportunidad.

Kacey Musgraves - Butterflies youtu.be

Por otro lado el primer día del festival fue el turno de H.E.R. de ser ovacionada. La jóven multi-instrumentalista de tan solo 22 años cantó, bailó, tocó la guitarra, el bajo, el teclado, la percusión y no paró de vibrar en todo su set. Su repertorio incluyó todo lo que más nos gusta, un poco de soul, R&B; y funk. Su público se denotaba particularmente joven, por lo que sorprendió cuando entonó el clásico de Prince "Purple Rain" en un escenario prendido de color morado.

Y hablando de Prince, hubo alguien más que hizo referencia al ídolo: Janelle Monaé. Honestamente no sabía que esperar de su presentación, había oído sus tracks antes y no terminaban por engancaharme, siempre fui admiradora de su estética y voz rebelde pero no estaba segura de cómo combinaría todo su talento en un solo lugar. . . Al final sólo me quedó reconocer que acababa de presenciar el show de una de las artistas más virtuosas, talentosas, trabajadoras, multidisciplinarias y originales de la actualidad.

Hizo una poderosa salida con un traje estilo militar/monárquico acompañada de tres fabulosas bailarinas y una banda conformada casi en su totalidad por mujeres. Batería, metales, bajo, percusiones, voces, todo corrió a cargo de talentosísimos músic@s que dejaron en claro que los EP's de la artista no le hacen justicia por la manera tan espectacular que tiene de sonar en vivo. En medio de una canción, cambió su corona por un kufi y un traje más tradicional, con el cual se encargó de entonar melodías que hablan sobre desigualdad y poder afroamericano. Una mezcla de funk, hip-hop y pop hicieron brillar el día.

"Estamos aquí en nombre de los weirdos, por los derechos de todas las mujeres, sus derechos reproductivos, los derechos de las mujeres trans y los de toda la comunidad LGBTQ+, entre quienes me cuento. Estamos aquí por los derechos de la comunidad negra, de los inmigrantes y para que Donald Trump no vuelva a ser elegido". Estas poderosas palabras resonaron y provocaron gritos de euforia en todo el parque, pues Janelle nunca ha sido de las que se quedan calladas, es más, siempre da su opinión y nunca se muestra apenada por ello. El ejemplo perfecto fue cuando desapreció por un instante sólo para regresar vestida con un pantalón en forma/color de vulva "su parte favorita del cuerpo" y entonar las melodías que le dedica a dicho conjunto de órganos.

Finalmente salió a rendir homenaje a otra estrella vestida de pantalón de lentejuelas, guante y una boina que salió volando mientras daba cátedra de sus mejores pasos de baile a lo largo de un solo instrumental. Definitivamente una de las mejores presentaciones que hemos visto.

Foto x Esteban del Arco

Janelle Monaé

Lamentablemente nos llevamos una gran desilusión en uno de los actos más esperados del festival, en esta ocasión y para nuestro gusto fue el show Ariana Grande. Como admiradora de grandes voces tenía mucha expectativa sobre su set y honestamente la cantidad de playback y auto-tune que utilizó durante el domingo en la noche fue realmente decepcionante.

Tampoco nos gustó cómo manejó su interacción con el público, pues se sintió bastante distante y en ocasiones posada. Las imágenes en las pantallas siempre se vieron borrosas -algo que se notaba intencional- y a menos que estuvieras hasta adelante -totalmente imposible- no se apreciaba nada del espectáculo. Nunca tuvimos una imagen clara de ella, ni de sus bailarines, ni mucho menos de su banda. Y así como apareció en escena desapareció sin decir mucho. Esperábamos un poco más por parte de la mayor estrella pop del momento.

Pero tremenda sorpresa nos llevamos cuando vimos el aftershow oficial de Lollapalooza de la estrella nórdica del electro-pop Sigrid en el Thalia Hall la noche del jueves. La gente estaba eufórica y desde la primera canción "Sucker Punch", hasta la última, no dejaron de acompañar las letras de la noruega. Corrió de un lado a otro, pidió apoyo en los coros, agradeció infinitamente el apoyo de los asistentes y presentó a su banda, a quienes les dedicó una canción. En más de una ocasión cantó perfectas armonías al lado de su corista, con quien se denotaba que tenía una súper conexión. "High Five", "Strangers", "Don't Kill My Vibe", "Raw" y "Don't Feel Like Crying" aparecieron poco a poco durante la noche.

Sigrid en el Thalia HallFoto x Esteban del Arco

Sigrid en el Thalia HallFoto x Esteban del Arco

Sigrid en Lollapalooza 2019Foto x Esteban del Arco

Sigrid en Lollapalooza 2019Foto x Esteban del Arco

Y ni qué decir de su presentación en el escenario Lake Shore de Lolla al día siguiente. Fue un poco de lo mismo pero con más energía, más público y más sol. Es realmente increíble la producción de pop y electro-pop proveniente de los países escandinavos. La calidad es impecable, todo está cuidado, desde las entrenadas voces hasta la creación de tan pegajosas tonadas, y bueno, sonorización de primera. Ejemplo perfecto es que Sigrid, a tan corta edad, cuenta con tanto profesionalismo arriba del escenario, además su estilo sencillo nos encantó, no podemos esperar a escuchar más de ella.

Maggie Rogers también dió de qué hablar. Primero subió al escenario T-Mobile con Hozier para entonar juntos "Work Song". Fue un momento mágico y armonioso que nos puso la piel de gallina. Además su outfit de ese día nos deslumbró, salió con una camisa blanca holgada amarrada a la cintura, jeans y botas relucientemente blancas. Su cabello con aires al natural fue el complemento perfecto.

Hozier y Maggie Rogers en Lollapalooza 2019foto x Esteban del Arco

Después durante su estelar set lució un traje vintage que perteneció a Dan Healy, un gran amigo, y que fue hecho para él por su esposa Kristine en los sesentas. Dijo que le trajo puras buenas vibras el día del show. El fit era perfecto, estaban destinados a estar juntos.

Otro momento de encanto se vivió durante su show cuando por un momento el sonido se apagó en medio de su mega hit "Alaska". Poco le importó a la gente que continuó entonando la canción aún sin apoyo, lo que le dió el coraje a Maggie de hacer lo mismo. Definitivamente este tipo de momentos sólo se viven en Lollapalooza. Checa cómo se escuchó abajo.

Sin duda esta fue una edición de Lollapalooza para el recuerdo, no sólo por las actuaciones de las mujeres que se hicieron escuchar durante los cuatro días del festival sino por la experiencia en general que vivió. Algo que nos gustó mucho fue que se notó mucha más presencia de gente común y corriente que se ofreció como voluntario y se encargó de concientizar sobre los desperdicios a los espectadores.

También pudimos visitar el Revlon Ultra ROLLERAMA. Una pista de patinaje en donde podías adentrarte en un mundo disco y rodar al estilo vintage para salir luciendo el nuevo Ultra HD Vinyl Lip Polish. Además podías llevarte a casa los tres colores que más te gustaran. Había neutros, berries, y rojos para elegir.

REVLON ULTRA ROLLERAMA EN LOLLAPALOOZA 2019Foto x Esteban del Arco

Finalmente durante nuestro recorrido nos encontramos con un tent que fungía como grupo de apoyo para dependientes a distintas sustancias, ofrecían palabras, oídos y hasta reuniones dentro del parque. Bien por festivales como Lollapalooza que se esfuerzan por hacer un cambio.

¡Nos vemos en el 2019!