Arte y cultura en el west coast: Oakland Edition

Noches de museo, arte urbano, artistas independientes y más…

Foto: Esteban del Arco

Fotos: Esteban del Arco

Texto: Fernanda Castro

Hace unos días tuvimos la oportunidad de visitar Oakland, California como parte de nuestro viaje para cubrir Treasure Island Music Festival 2018 y pudimos descubrir uno de los secretos mejor guardados de la costa oeste.

Una pequeña ciudad que en el 2012 fue nombrada por el New York Times como el quinto destino a visitar en el mundo, trasmite una vibra relaja y cool en cada esquina. Murales callejeros, artistas multidisciplinarios, teatros históricos y espectáculos de primera, son algunas de las atracciones que año con año atraen a cada vez más turistas a la región.

Sin embargo, nosotros decidimos explorar la ciudad por nuestra cuenta, sólo con un mapa y sin ningún rumbo específico, porque nos gusta hacer las cosas como las hacen los locales. Claro que también visitamos los sitios más importantes de la zona, así que si quieres conocer un poco más sobre el auténtico estilo de vida californiano sigue leyendo.

Uno de los aspectos más favorables de Oakland es que la puedes recorrer casi toda a pie, pues es relativamente pequeña y súper amigable con los peatones. Aunque si esta opción no te favorece, hay shuttles gratuitos que recorren la avenida principal de principio a fin, y si eres de los más aventureros, recuerda que en esta zona es en donde iniciaron los scooters eléctricos que ahora inundan las metrópolis del mundo. Así que opciones de transporte, sobran.

El Jack London Square fue uno de nuestros spots favoritos. Una plaza/puerto marítimo que lleva el nombre del famoso escritor estadounidense -autor de "Colmillo Blanco"- gracias a que fue ahí donde pasó su niñez y de donde tomó inspiración para varias de sus novelas. Antiguamente fungía meramente como puerto comercial, sirviendo como puente para la agricultura local, ahora tiene una función mucho más amplia conservando el estilo industrial antiguo, pues ofrece gastronomía local de primer nivel, tiendas de diseño, oficinas, mercados sobre ruedas, viajes en bote, renta de kayaks y hasta catas de café gratuitas en Blue Bottle Coffee.


Con una vista impresionante y decoración naval vintage nos encontramos con Waterfront Hotel. El lugar perfecto para quedarse durante una visita de trabajo, familiar o de entretenimiento, pues en los alrededores puedes encontrar prácticamente de todo. Cuentan con una hora diaria de "Vinos & Quesos" completamente gratuita para los huéspedes, así como shuttles diarios hace el dowtown. Y a unos cuantos metros -literal- puedes encontrar el Wine Trail, una experiencia sensorial para conocer lo mejor de la producción local de vino.

Por si fuera poco la alberca da hacia el puerto, y para los días de frío hay chimeneas en las áreas de esparcimiento, tanto dentro como fuera del hotel. Tienen sauna 24 horas y en la parte de abajo cuentan con un restaurante y barra de café que satisface a la perfección hasta los paladares más exigentes. Además la atmósfera petit comité que trasmite la zona es 100% relajante. Comprobado.

Si decides caminar en la dirección del downtown, te encontrarás con Old Oakland, que como su nombre lo indica cuenta con las construcciones más antiguas de la ciudad. En edificios de estilo victoriano, ahora conviven diferentes negocios como comercios, oficinas y residencias. El viernes por la mañana mientras caminábamos por la zona nos encontramos con un farmer's market en donde los agricultores locales llevaron a comercializar sus productos, en su mayoría frutas, verduras, semillas y bebidas de origen orgánico a precios bastante accesibles. Pero si vas cualquier otro día de la semana, puedes visitar tanto Swan's Market como Umami Mart. El primero es una bodega llena de stands en donde encuentras comida y tragos modernos, y la segunda es una tienda con productos asiáticos tanto de diseño como de alimentación. Compramos algunas cervezas edición limitada de Oktoberfest provenientes de Japón y estuvieron deliciosas.

También vale la pena mencionar que sobre la avenida principal está BEASTMODE, la tienda del jugador de NFL Marshawn Lynch. Y he de confesar que me sorprendió, pues no creí que fuera a encontrar trajes de baño, tops, leggings, vestidos, ni ropa causal tan padre como la que encontré. Marshawn sabe de moda.

Si estás en el mood de shopping, sigue caminando en dirección norte para llegar al centro de la ciudad y no dejes de visitar las tiendas de artistas nativos que están de paso, pues ofrecen cosas súper originales que representan el espíritu de la bahía. Dope Era por ejemplo es el resultado de la mezcla entre moda callejera y apoyo a movimientos sociales, pues sus prendas y accesorios están llenas de frases, siglas e imágenes representativas de su cultura. Además su staff es muy amigable y puedes notar que la confección es llevada a cabo tanto ahí mismo como en barrios aledaños, y sus artículos son realmente únicos.

En el mismo cuadrante hay una tienda de segunda mano en donde encontramos cosas bastante interesantes, desde zapatos Jeffrey Campbell en perfectas condiciones, hasta abrigos y blusas aún con etiquetas. Además todo el dinero que recaudan va destinado a ayudar a las personas que más lo necesitan.

Oaklandish por su parte tiene una de sus sucursales a unos cuantos pasos y una historia muy interesante. Vio luz en el 2000 como un proyecto de arte público que rescataba el espíritu histórico de la ciudad e impulsaba el sentimiento de hermandad dentro de la comunidad. Después de algunos años, se les ocurrió lanzar una línea de ropa para ayudar a promover su calendario de eventos públicos y la participación en su programa Oaklandish Innovators Grant. Al poco tiempo ya contaban con dos tiendas y una marca que gritaba "amor local", dando lugar a trabajos dignos, donaciones a asociaciones sin fines de lucro y una comunidad que se mostraba orgullosa de sus orígenes. Ahora puedes encontrarlos en tiendas alrededor de la ciudad y también promueven otras marcas, como ropa deportiva de los equipos locales, artículos de belleza, cuidado personal y hasta comida.

Foto propiedad de Oaklandish

Otro highlight del centro de la ciudad son los teatros históricos. El Fox Oakland Theatre y el Paramount Theatre, construidos a finales de la década de 1920, son dos antiguos cines que actualmente fungen como salas de conciertos, en donde se han presentado artistas como Toni Braxton, Anita Baker, Sheryl Crow, Brian McKnight, The Temptations, Alicia Keys, Bob Marley, Bruce Springsteen, Green Day (oriundos y amantes de la región) y Natalie Cole, entre muchos otros. Son una belleza tanto por dentro como por fuera y funcionan como escuela de artes, base de la sinfónica, compañía de ballet e impulsores del arte y la cultura.

Y hablando de arte y cultura, no podemos dejar mencionar el Oakland Museum of California. Diseñado hace más de 50 años por Roche-Dinkeloo y asociados, conjunta tres aspectos que hacen de California el estado multicultural que es hoy: su arte, historia y ciencias naturales. La colección cuenta con más de 1.8 millones de objetos que datan de cientos de años atrás hasta la actualidad, y juntos narran las vibrantes transiciones por las que han pasado. En nuestra opinión, el mejor día para visitarlo es el viernes, pues durante las ya famosas Friday Nights, el museo abre sus puertas de 17:00 a 22:00 horas y ofrece una extensa variedad de actividades para toda la familia.

Puedes encontrarte desde algunos de los food trucks más ricos de la ciudad, hasta artistas independientes que van a ofrecer sus artesanías, pasando por drinks en los jardines y lecciones de baile, seguidas de música en vivo para que pongas en práctica tus conocimientos. Uno de los lugares favoritos de los locales para empezar el fin de semana en donde se vive un ambiente de fiesta y cultura.

Por un costado del museo se puede apreciar una vista maravillosa de Lake Merrit, uno de los lugares más bonitos de la costa oeste. Y si caminas unas cuadras hacia el este, podrás recorrer la orilla en forma de corazón que rodea el lago y disfrutar de la combinación perfecta entre naturaleza y urbanismo. Con 3.2 millas -unos 5 km aproximadamente- de extensión, fue designado el primer "refugio de vida salvaje" de los Estados Unidos en 1870. Además de los emblemáticos árboles de té de Nueva Zelanda (Leptospermum) que crecen con las ramas enroscadas, hay una gran variedad de aves y vida marina, que lo hacen un verdadero oasis natural en medio de la ciudad.

Nosotros corrimos por la orilla, y durante nuestro viaje encontramos vendedores ambulantes, patos comiendo mejillones, zona para picnics, una casa histórica de 1870, renta de kayaks y un puerto para dar paseos en góndola. Además ahí mismo se sitúa el famoso "Children's Fairyland", uno de los primeros parques de diversiones del país, el cual abrió sus puertas hace más de 60 años. Se dice que antes de que Walt Disney comenzara la construcción de los propios, hizo un tour visitando algunas de las atracciones más populares de aquella época, entre ellas "Children's Fairyland", de donde no sólo se llevó ideas sino personal que abrió y operó el parque hasta la década de los setentas.

Por la parte norte de lago, comienza el Uptown, la zona más nueva de la ciudad, en donde hay una extensa variedad de lugares para comer, beber y pasar el rato. Es sede de las oficinas y compañías más grandes de la ciudad, por lo que los aires de clase oficinista se notan a legua. Un lugar súper recomendable para tomar lunch es Drake's Dealership, un beer garden que solía ser una concesionaria de Dodge, en donde además de 32 tipos de cerveza artesanal hecha por ellos mismos, ofrecen pizzas al horno de leña, juegos y música en vivo por las tardes. Un must de la zona.

Finalmente, en la parte norte de la ciudad está otro de los distritos más antiguos y en tendencia, Temescal. Fue renovado hace algunos años y se encuentra en cambio constante, pues colinda al norte con Berkley, lo que lo convierte en el paso entre las dos ciudades. Este barrio cuya principal atracción durante la época victoriana fuera la Ópera y los trenes que llevaban hacia ella, ahora atrae a un público hip, alternativo y joven. Los Temescal Alleys son la estrella del momento: dos pequeños callejones con una minuciosa selección de tiendas de artesanía local, una heladería, barbería, tienda de café/donas y otros restaurantes.

Situados entre las calles de Telegraph y Clarke, solían ser establos que albergaban caballos, por lo que decidieron conservar el suelo empedrado y aires rústicos. Entre las tiendas que más nos gustaron está Homestead Apothecary, en donde puedes mandar a hacer tu tintura personalizada o comprar algunas de las que ya tienen, yo por ejemplo compré "Self-Heal" esperando que me ayudara a fortalecer mi sistema inmune y aunque llevo pocos días utilizándola, siento que he tenido que recurrir menos al medicamento para mi alergia crónica que antes. También tienen tés, libros, cuarzos y aroma-terapia como opción a la medicina tradicional, que bien vale la pena probar.

Crimson Horticultural Rarities fue otro gran hallazgo. Una boutique que ofrece plantas con un especial interés en especímenes inusuales, jarrones, floreros y otros contenedores hechos a mano, así como una gran variedad de artículos para el hogar y de cuidado personal con origen botánico. Todas sus plantas son personalmente recolectadas por ellos para asegurar que estén en perfectas condiciones y listas para adecuarse a diferentes espacios. Al ser expertos en el tema, pueden asesorarte y decirte cuáles son tus pares perfectos, ya sea para el hogar, oficina o jardín. Una de las marcas locales que puedes encontrar es By Nieves, la cual sólo utiliza ingredientes naturales -en su mayoría orgánicos- para crear productos de cuidado personal únicos. Sus creaciones son multipropósito y sirven de igual manera para casi cualquier tipo de piel, además claro de ser unisex. Mi fav -el cual obvio compré- fue "Cloud of Protection", funciona como protección vs. virus, bacterias, malas vibras y olores no deseados. Todos sus ingredientes son anti-microbios y huele delicioso, y sus usos son infinitos.

Un último aspecto a destacar sobre la ciudad de Oakland, California es la gran comunidad que han logrado trazar con los años. Los fuertes lazos que los unen son muy estrechos y evidentes y eso no tiene comparación. Resulta verdaderamente admirable.

Estas fueron sólo algunas de las cosas que más nos gustaron, sin embargo hay muchas más que nos quedan por descubrir, así que si estás planeando tu próxima escapada, no dejes de considerar a la bahía dorada como tu destino.

#OaklandLoveIt #VisitOakland #OaklandxNylonEsp