Café Don Francisco: El legado y la inovación del café cubano

Hace más de 140 años la familia Gaviña plantó las semillas de lo que se convertiría en una de las compañías cafeteras con mayor tradición y experiencia sin perder el espíritu familiar, Café Don Francisco. Después de una larga trayectoria, por primera vez han expandido su oferta al abrir un flagship store en Los Ángeles, donde por primera vez ofrecerán comida cubana para complementar el café que los ha convertido en la elección preferida de generaciones.

Pocas familias pueden contar con un legado y una historia tan extensa como la familia Gaviña y Café Don Francisco, desde su llegada a Los Ángeles hasta hoy en día han podido observar los hábitos de los consumidores. Tuvimos la oportunidad de hablar con la familia Gaviña acerca de su historia y esta nueva etapa para el café Don Francisco.

“El café en Estados Unidos ha cambiado muchísimo, antes tomaba solamente café americano y nosotros los latinos –o los cubanos– nos gusta el café espresso, el café cubano. También muchos latinos toman el café de esta manera, los del Caribe y también de Sudamérica. Es interesante cómo el mercado está globalizado y ahí es cuando entran países como Estados Unidos, países de inmigrantes que tienen distintos tipos de ingredientes o costumbres quienes también van aprendiendo de otras culturas y van adaptándose a esos gustos.”

 

La flagship store de Café Don Francisco se encuentra en el Spring Arcade Building de Downtown Los Ángeles, donde podemos vivir una experiencia creada por años de trabajo y tradición que se expresan a través de café y comida cubana.

“Nosotros empezamos como productores de café en Cuba con mi bisabuelo, mi abuelo nació en la finca de café y ahí es donde él aprendió a cultivar café y fue quien empezó a tostar café en los años treinta en Cuba. Cuando mi familia viene a los Estados Unidos mi abuelo tenía una vida de haber trabajado en la industria del café y él quería regresar a esa industria y así empezó a tostar café en los Ángeles, eso fue en el año 1967. Este año cumplimos 50 años de establecernos como tostadores de café en los Estados Unidos y en Los Ángeles específicamente y qué bonito que ahora además de tostar café podemos crear o, vamos a decir, colar el café para el consumidor a nuestra manera, con nuestras recetas. Con el equipo que hemos seleccionado y hemos traído de Italia o aquí de los Estados Unidos ya no sólo controlamos el café sino el trago que se le prepara al consumidor en ese momento y que se va a tomar en nuestro establecimiento. Es algo muy lindo para nosotros, algo muy especial, una puerta nueva que está abriendo nuestro negocio para tocar al consumidor.

Nosotros estamos muy orgullosos de nuestras raíces cubanas y queríamos crear una experiencia auténtica para que cuando entren a nuestra cafetería, puedan tomarse un café estilo cubano y comida, pasteles, panes estilo cubano y que tengan sabores caseros. Son recetas familiares y todo se hace fresco como se hace en casa y a la gente le está gustando.”